El Juzgado de Garantía de Punta Arenas condenó hoy –viernes 27 de agosto– a Gilberto Hernán Ulloa Roa a las penas de 3 años y un día y 541 de presidio, en calidad de autor de los delitos consumados de hurto agravado y falsificación y uso malicioso de documento privado mercantil, respectivamente. Ilícitos cometidos entre enero de 2016 y abril de 2017, en la comuna de San Gregorio.
En procedimiento abreviado (causa rol 2.288-2019), el juez Ricardo Larenas Bustos aplicó, además, a Ulloa Roa las accesorias legales de inhabilitación absoluta perpetua para cargos y derechos políticos y la inhabilitación absoluta para profesiones titulares mientras duren las condenas; más el pago dos multas a beneficio fiscal de 5 UTM cada una y de las costas del proceso.
Por cumplirse en la especie los requisitos legales (ley 18.216), el tribunal le concedió al condenado “el beneficio alternativo consistente en la Libertad Vigilada Intensiva, quedando sujeto a la intervención individual por un período igual al de las penas corporales impuestas a través de esta sentencia, debiendo el condenado presentarse ante el CRS de Gendarmería de Chile de esta ciudad dentro del plazo de cinco días con el objeto de ponerse a disposición del delegado respectivo”.
El tribunal dio por acreditado, más allá de toda duda razonable, que entre el 1 de enero de 2016 y el 28 de abril de 2017, “ULLOA ROA, fue destinado a atender la estación de servicio de combustible de ENAP ubicada en San Gregorio, y dada la escasa fiscalización en el lugar, procedió a apropiarse con ánimo de lucro y sin la voluntad de su dueño de gran cantidad de litros de combustible, para posteriormente venderlo a diferentes conductores de camiones y de vehículos particulares que ingresaban a dicha estación”.
Para evitar ser descubierto, el condenado “utilizó varias guías de despacho que estaban a su disposición en la estación de servicio y en blanco, las cuales llenó con datos de otros trabajadores de la empresa ENAP o de cualquier persona, colocando la supuesta patente del vehículo en que cargaban el combustible y luego confeccionó en las mismas guías firmas fingidas, que no correspondían a los supuestos trabajadores de ENAP, logrando así aparentar y disimular la gran cantidad de litros de combustible que sustrajo para lucrar por cuanto todo el dinero que obtuvo de la venta del combustible hurtado, lo utilizó mayoritariamente en el casino de juegos, hasta que finalmente fruto de una auditoría interna, fue detectado su proceder ilícito y al ser encarado por sus empleadores presentó por escrito su renuncia el día 24 de septiembre de 2017”, añade.
La investigación respectiva, permitió que “se detectaron al menos 218 guías de despacho escrituradas por el imputado que permitieron determinar 191.442 litros de combustible diesel sustraído, el que fue avaluado en la suma aproximada $67.933.768 en perjuicio de la petrolera ENAP”, concluye.