La Comisión de Lenguaje Claro del Poder Judicial de Chile publicó el cuarto número de su Boletín de Lenguaje Claro, elaborado por la subcomisión especializada. El número de octubre de 2026 está dedicada a la jurisprudencia y al desafío de redactar sentencias claras, accesibles y comprensibles para la ciudadanía.
La publicación busca contribuir a la reflexión y al intercambio de conocimientos y buenas prácticas en torno al lenguaje claro como herramienta para fortalecer el acceso a la justicia y acercar el quehacer judicial a las personas.
Entre sus principales contenidos destaca el trabajo de la Subcomisión de Jurisprudencia, que revisó 1.243 sentencias dictadas entre 2005 y 2025 que contenían la expresión "lenguaje claro". De esta revisión se identificaron más de 70 fallos que reconocen el lenguaje claro como parte del derecho a comprender. La iniciativa contempla la creación de una base de datos pública que permitirá consultar sentencias y acceder a recursos elaborados por la Comisión.
El boletín también aborda la distinción entre las sentencias redactadas íntegramente en lenguaje claro y aquellas que incorporan herramientas complementarias para facilitar su comprensión, como glosarios jurídicos, resúmenes y explicaciones dirigidas a niños, niñas y adolescentes. Asimismo, incluye recomendaciones prácticas para mejorar la redacción judicial, entre ellas el uso del punto seguido para organizar las ideas y facilitar la lectura.
Otro de los contenidos centrales es una entrevista a Paulina Gallardo García, presidenta de la Corte de Apelaciones de Chillán, quien reflexiona sobre los avances, las barreras y los desafíos que enfrenta la incorporación del lenguaje claro en las resoluciones judiciales. En ella enfatiza que una comunicación comprensible no es solo una buena práctica, sino una exigencia normativa que debe orientar el trabajo de los tribunales.
La edición incluye, además, un artículo sobre el Manual de Estilo para la Redacción de Sentencias y su aporte a la comunidad jurídica, junto con contribuciones de especialistas de México, Colombia y Argentina que analizan la estructura de las providencias judiciales, el reconocimiento del derecho a comprender, la transparencia de la función judicial y el legado de Andrés Bello en materia de claridad del lenguaje.
Con este cuarto número, la Comisión de Lenguaje Claro reafirma su compromiso con el desarrollo de una comunicación judicial que, sin renunciar al rigor jurídico, ponga en el centro a las personas y su derecho a comprender las decisiones que afectan sus vidas.