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Sexto TOP condena a presidio perpetuo calificado a autor de delitos sexuales vía plataforma digital

12-agosto-2026
En fallo unánime, el tribunal condenó a José Pérez Fuentealba a la pena única de presidio perpetuo calificado, en calidad de autor de 19 delitos de producción de material pornográfico infantil, ocho abusos sexuales sin contacto corporal, siete abusos sexuales agravados, nueve abusos de mayor de 14 años, almacenamiento, producción y difusión de material pornográfico infantil, almacenamiento y producción de material pornográfico infantil y 21 delitos de amenazas condicionales.

El Sexto Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago condenó a José Humberto Pérez Fuentealba a la pena única de presidio perpetuo calificado, en calidad de autor de 19 delitos de producción de material pornográfico infantil, ocho delitos de abuso sexual sin contacto corporal, siete delitos de abuso sexual agravado, nueve delitos de abuso sexual de mayor de 14 años, un delito de almacenamiento, producción y difusión de material pornográfico infantil, un delito de almacenamiento y producción de material pornográfico infantil y 21 delitos de amenazas condicionales. Ilícitos cometidos entre 2018 y 2024, en diversas comunas del país.

En fallo unánime, el tribunal –integrado por los magistrados Laura Torrealba Serrano (presidenta), José Manuel Rodríguez Guerra (redactor) y Marcia Verónica Fuentes Castro– aplicó, además, a Pérez Fuentealba las accesorias legales de inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos y derechos políticos, la inhabilitación absoluta perpetua para cargos, empleos, oficios o profesiones ejercidos en ámbitos educacionales o que involucren una relación directa y habitual con menores de edad, la sujeción a la vigilancia de la autoridad por el máximo legal, la prohibición de visitar los domicilios, lugares de trabajo o estudio de las víctimas y de aproximarse a ellas y a sus familias.

Una vez que el fallo quede ejecutoriado, el tribunal dispuso que se proceda a la toma de muestras biológicas del sentenciado para determinar su huella genética e incorporación en el registro nacional de ADN de condenados. Asimismo, se decretó el comiso de todas las especies incautadas en el procedimiento policial.

El tribunal dio por establecido, más allá de toda duda razonable, que en el periodo comprendido entre 2018 y 2023, Pérez Fuentealba utilizó cuentas con nombres ficticios para captar víctimas que ingresaban a la plataforma Marketplace de Facebook, en búsqueda de oportunidades de trabajo. Entre las ofertas, las potenciales víctimas se topaban con un aviso que, en términos generales, señalaba: “Se buscan mujeres mayores de 16 años”, el cual estaba asociado a las cuentas: “María José Rodríguez”, “María Rodríguez”, “Kote Rodríguez”, “Mane”, “María Soltelo” y “Fuentealba José”. Luego eran puestas en contacto por mensajes de Whatsapp de diversos números de teléfonos celulares de una supuesta Emilia (en otras ocasiones, de Camila), quien se presentaba como masoterapeuta (masajistas) que requería fotografías corporales para un trabajo universitario, ofreciendo, a cambio, un pago en dinero.

Para generar confianza en las víctimas, les remitía videos y fotografías que les servirían como de modelo de supuestas participantes anteriores. Quienes aceptaban, tras remitir material similar a de las “modelos”, poco a poco el imputado les iba exigiendo imágenes más audaces o atrevidas para terminar, derechamente pidiéndoles fotografías de connotación sexual, por lo que muchas víctimas se negaban a continuar y exigían el pago comprometido. Momento en que el condenado les ofrecía una cifra mayor para que accedieran o las amenazaba con publicar en redes sociales las fotografías que ya habían enviado junto a sus antecedentes personales. Amenazas que en muchos casos surtieron efecto, procediendo las jóvenes a remitir contenidos cada vez más explícitos y sexualizados.

Asimismo, Pérez Fuentealba contactó a varias de las víctimas a través de videollamadas, en la que mantenía su cámara apagada, para conminarlas a seguir las instrucciones que les remitía por escrito, para que se desnudaran, masturbaran e, incluso, se introdujeran objetos, bajo constante intimidación y amenazas, secuencias que grababa.

Modus operandi que le permitió a Pérez Fuentealba, haciéndose pasar por “Eliana” o “Camila, contactar a 19 menores de edad (seis de solo 15 años; ocho de 16 y cinco de 17) a las que, mediante amenazas de difundir sus fotografías, logró que le enviaran más imágenes y videos de sus cuerpos desnudos y que se sometieran a las sesiones de videollamadas. Actos que también, bajo amenazas, le exigió con menor éxito a 22 mayores de edad (10 jóvenes de 18 años; cuatro de 19; dos de 20; tres de 21; una de 24; otra de 25 y la mayor, de 32 años).

El tribunal también dio por acreditado que, al momento de la detención, el 30 de noviembre de 2023, en el domicilio del acusado en la comuna de Talagante, los efectivos policiales a cargo del procedimiento, “(…) encontraron en su poder dos teléfonos celulares que, tras el análisis pericial, contenían 12 videos y cuatro fotografías con material pornográfico infantil; es decir, representaciones de actividades sexuales explícitas protagonizadas por niños, niñas o adolescentes. Asimismo, se verificó que el acusado participó en la producción de dicho material y que al menos envió dos videos con contenido de material pornográfico infantil”.

Desde la cárcel
Finalmente, se estableció que, mientras Pérez Fuentealba cumplía la medida cautelar de prisión preventiva en el penal Santiago I, el 26 de junio de 2024, “(…) se le incautó un teléfono celular que mantenía oculto. El análisis pericial de este equipo reveló que, desde el centro penitenciario, el acusado continuó contactando a víctimas, amenazándolas y produciendo nuevo material pornográfico infantil y de abuso sexual, incluyendo archivos de video donde se observa a una madre abusar de su hija menor de edad bajo sus instrucciones, en hechos ocurridos en abril de 2024”.

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