La ministra de la Corte Suprema y encargada de Asuntos de Infancia y Familia, María Soleda Melo, estuvo presente en el seminario en línea “Participación de niños, niñas y adolescentes en procesos de adopción y la función de la judicatura: Chile y Argentina”, organizado por la Academia Judicial.
Instancia de reflexión que buscaba compartir experiencias, revisar prácticas y abordar desde distintas perspectivas como hacer efectivos los derechos de los niños, niñas y adolescentes (NNA) en esta materia.
En la jornada participaron como expositoras la jueza del 2° Juzgado de Familia de Santiago, Verónica Vymazal; la jueza del Juzgado Nacional en lo Civil N° 23 de Argentina, Agustina Díaz y la académica de la Universidad Diego Portales, Ester Valenzuela.
La ministra Melo, encargada de inaugurar la actividad, subrayó en que “la adopción no puede entenderse únicamente como un procedimiento que concluye con una declaración judicial, sino que es, ante todo, una institución orientada a garantizar que un NNA pueda vivir y desarrollarse en una familia que pueda brindarle afecto, cuidado y protección cuando ello no pueda ser proporcionado por su familia de origen”
En esa línea, agregó que la nueva legislación chilena, “reafirma con especial claridad que la consideración primordial de la adopción es el interés superior de NNA y que, en las distintas etapas de los procedimientos regulados por la ley, tienen derecho a que sus opiniones sean oídas y debidamente consideradas de acuerdo con su edad, madurez y grado de desarrollo”.
Respecto de la función de la judicatura, la ministra de la Corte Suprema indicó que jueces y juezas “tienen el desafío de hacer posible una participación efectiva y de decidir con independencia e imparcialidad, pero también con especialización, sensibilidad y particular diligencia (…) sin perder de vista que detrás de cada caso existe una historia muchas veces marcada por separaciones o experiencias difíciles”.
Asimismo, la ministra María Soleda Melo valoró la conversación sobre la experiencia comparada de Argentina y como puede colaborar en la forma de asumir los propios desafíos en la implementación de la nueva ley.
“Encuentros como estos, permiten construir algo que ninguna reforma legislativa puede conseguir por si sola: una cultura judicial verdaderamente comprometida con la participación de niños, niñas y adolescentes”, afirmó.