La presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich, encabezó una nueva ceremonia de juramento de abogadas y abogados, instancia en recordó la significancia histórica de la Batalla de Waterloo, ocurrida un 18 de junio de 1815. La autoridad destacó que dicho hito militar impulsó a las naciones a buscar mecanismos institucionales que evitaran que el destino de los pueblos dependiera exclusivamente de la fuerza.
En ese sentido, proyectó ese desafío al rol actual de la comunidad jurídica dentro de una sociedad democrática. "Por este acto se acaban de inscribir como titulares de una función que, con independencia que se oriente a la defensa de intereses particulares o públicos, siempre tiene como objetivo final los valores públicos a que sirve la justicia, de mantención de la paz social y de ratificación constante del estado de derecho". En la jornada juraron nuevos profesionales desde Antofagasta, Copiapó, La Serena, Valparaíso, Rancagua, Talca, Chillán, Concepción, Temuco, Valdivia, Puerto Montt y Santiago.
La autoridad destacó: "Allí donde podrían imponerse la fuerza, la arbitrariedad o el predominio del más poderoso, el orden jurídico ofrece procedimientos, garantías y mecanismos destinados a asegurar soluciones justas y compatibles con la dignidad de las personas."
Finalmente, la autoridad judicial instó a los nuevos profesionales a cultivar virtudes como la excelencia, la ética, la buena fe, la prudencia y la discreción , recordándoles que en cada gestión, por modesta que parezca, subyace una contribución directa al fortalecimiento del Estado de Derecho.