El juez del 2° Juzgado Civil de Concepción, Adolfo Depolo, junto a las funcionarias Ángela Higueras y Victoria Isla, llegaron hasta las dependencias de la Clínica Jurídica de la Universidad de Concepción, donde dieron una charla a los estudiantes de Derecho que allí trabajan para enseñarles a usar adecuadamente la oficina judicial virtual (OJV).
Dentro de los tópicos abordados estuvo cómo ingresar adecuadamente documentos, qué hacer si deben subir un escrito y el sistema presenta problemas, en qué casos no pueden visualizar actuaciones en su causa y las formas de autorización o delegación de poder, entre otros. También aprovecharon la instancia para conversar sobre el uso de la inteligencia artificial en el ejercicio jurídico y las malas prácticas en las que se puede incurrir.
El magistrado Depolo dijo sobre la actividad que “tuvimos un gran intercambio de preguntas y experiencias con los alumnos, lo que fue bastante reconfortante para nosotros. Además, pudimos analizar los casos del uso correcto de la inteligencia artificial y de un fallo de la Corte Suprema donde se sancionó a una abogada por el incorrecto uso de esta herramienta, poniendo énfasis en la revisión de los escritos, de las fuentes, y sobre todo de las citas”.
Añadió sobre la utilización de la inteligencia artificial que “esto debe ser una herramienta que se usa responsablemente dentro de la buena fe procesal, considerando las facultades que tienen los tribunales de aplicar las disposiciones disciplinarias que corresponden cuando esto no ocurre”.
La alumna de quinto año, Catalina Salgado, calificó la charla como muy interesante: “por lo general no sabemos cómo utilizar las plataformas del Poder Judicial, así que es genial poder llevarlo a la práctica, porque así se nos hace un poco más fácil el ejercicio”.
Marcela Méndez, abogada y profesora de la Clínica Jurídica UdeC, contó que esta actividad surgió de un objetivo común: “El Poder Judicial quiere tener este contacto con las universidades y quienes estudian Derecho y nuestra necesidad es acercar a los chicos al conocimiento interno de los tribunales para forjar otros intereses de quienes quieran trabajar allí, así como de la litigación propiamente tal”.
“Es muy gratificante y enriquecedor para la formación profesional de los abogados tener contacto con jueces y los tribunales porque los nutre bastante para el ejercicio de la profesión y para acercar la justicia a los usuarios”, concluyó.