La evolución de la justicia ambiental y la necesidad de “equilibrar el ejercicio de potestades técnicas con el respeto irrestricto a los derechos de las personas”, fue el tema al que se refirió la presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich, en su discurso dirigido a los ochenta licenciados que juraron como abogados y abogadas.
En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, que se conmemora hoy-viernes 5 de junio- la presidenta Chevesich indicó que tal como lo ha señalado la jurisprudencia de la Corte Suprema, “el derecho ambiental no es una garantía aislada; posee una marcada inherencia a la vida y a la integridad personal, bienes que, en último término, deben ser resguardados a través de la cautela de los componentes ambientales”.
La magistrada destacó los avances en la materia, que han llevado a la creación de tribunales especializados con un control jurisdiccional técnico, independiente e integrado por abogados y científicos “sentando las bases efectivas de un Estado Ambiental de Derechos”, indicó.
A ese respecto, la presidenta Gloria Ana Chevesich destacó la jurisprudencia de la Corte Suprema y le dijo a los nuevos profesionales que hoy ellos “entran al ejercicio profesional en una era donde la justicia ambiental ha dejado de ser una aspiración para convertirse en una realidad institucional”.