El Trigésimo Juzgado Civil de Santiago condenó al fisco a pagar una indemnización de $40.000.000 por concepto de daño moral, a Víctor Santiago Espinoza Loyola, efectivo del Ejército a la época de los hechos, detenido el 12 de febrero de 1975 por agentes de inteligencia del a rama castrense y sometido a torturas en unidades de la Armada y de la disuelta Dirección de Inteligencia Nacional (DINA).
En el fallo (causa rol 15.251-2024), la magistrada Daniela Royer Faúndez rechazó las excepciones de reparación integral y prescripción enarboladas por el fisco, tras establecer que Espinoza Loyola fue víctima de un crimen de lesa humanidad, imprescriptible tanto en sede penal como civil.
“Que el daño moral debe ser probado por quien lo reclama, desde que este constituye un presupuesto para el origen de la responsabilidad civil”, plantea el fallo.
“Que si bien la demandada no ha cuestionado la configuración del daño moral padecido por el actor –sino únicamente la procedencia o cuantía de la suma pedida a su respecto–, la parte demandante rindió prueba documental para justificar la indemnización por daño moral pedida”, añade.
La resolución agrega que: “En este sentido se destaca el informe biopsicosocial elaborado por doña Tamara Tapia Zubicueta, psicóloga clínica, quien señala que don Víctor Santiago Espinoza Loyola presenta un trastorno de estrés postraumático complejo, manifestado en pesadillas, ansiedad, estado de hiperalerta crónico y sensación de tristeza, incertidumbre y miedo”.
“En cuanto a la experiencia de exilio del país sufrida por don Víctor Santiago Espinoza Loyola, indica que dejar a su familia de origen, raíces y sueños, provocó un gran impacto en el actor, debiendo su esposa y familia adaptarse”, acota.
“Añade que –continúa–, el duelo simbólico más intenso y doloroso, producto de las torturas a las que fue sometido el actor, fue el término de su matrimonio, producto del cambio de personalidad que experimentó luego de las torturas a las que fue sometido”.
Para el tribunal: “(…) el informe psicológico indicado, permite concluir que la vida del actor experimentó una alteración de envergadura como consecuencia de la detención política, torturas sufridas y el exilio del país a que fue sometido, presentando secuelas psicológicas en la actualidad”.
“Que correspondiendo avaluar prudencialmente el daño moral padecido por el demandante don Víctor Santiago Espinoza Loyola, considerando las secuelas mencionadas, la duración de su privación de libertad –más de un año y tres meses–, su posterior exilio del país y la reparación pecuniaria ya recibida por parte del Estado, este será estimado en la suma de $40.000.000 (cuarenta millones de pesos)”, concluye.