En el marco de la conmemoración del Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, la presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich, encabezó una nueva ceremonia de juramento de abogados y abogadas, destacando la importancia de la creación intelectual y los desafíos que impone la inteligencia artificial al ejercicio del Derecho.
Durante su discurso, la presidenta reflexionó sobre el vínculo histórico entre los libros y la profesión jurídica, instando a los nuevos profesionales a ser custodios de la creatividad humana frente a las transformaciones tecnológicas."Nos encontramos en un cambio de época marcado por la inteligencia artificial y el procesamiento automatizado de datos. Ante este escenario, la protección del derecho de autor no es un mero formalismo legal; es la salvaguarda de la originalidad y del esfuerzo que define nuestra condición humana", dijo.
Sobre la relación entre el derecho y la creación, la autoridad enfatizó que "la tarea jurídica consiste en armonizar progreso tecnológico, acceso al conocimiento y respeto a la dignidad del trabajo intelectual. Ustedes inician una profesión que ha vivido siempre entre libros... honrar el juramento supone mantener viva esa tradición de estudio constante y de respeto por la creación ajena".
La presidenta de la Corte Suprema resaltó que "el país necesita abogados y abogadas capaces de leer con profundidad, argumentar con honestidad y comprender que detrás de cada conflicto jurídico existen personas concretas, con derechos, esperanzas y temores".
Al cierre de la ceremonia, recordó una idea de Jorge Luis Borges sobre la biblioteca como paraíso, señalando que en esos espacios de memoria e imaginación también "habitan los derechos de las personas: el derecho a aprender, a crear, a expresarse y a vivir en una sociedad ilustrada y digna".