La presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich, sostuvo una reunión jueces, secretarios y profesionales de juzgados civiles de las jurisdicciones de San Miguel y Colina con el fin de interiorizarse del estado actual de su funcionamiento, cargas de trabajo, número de causas, tiempos de tramitación y gestión.
El encuentro contó con la participación de representantes de juzgados civiles y de letras de Puente Alto, San Bernardo, San Miguel, Melipilla, Talagante, Buin, Peñaflor y Colina. Tambien asistieron los ministros Tomás Gray de Santiago y Celia Catalán de San Miguel.
Durante la reunión se dio a conocer una serie de estadísticas relevantes. Entre ellas, un ingreso total de 56.776 causas el 2025 y la recepción de 377.074 escritos. Se debe tener en consideración que los juzgados de letras, además de civiles, ven asuntos laborales y de cobranza, con los mismos equipos de trabajo.
Respecto de las cargas de trabajo, se señaló que algunos casos se llega al 125%.
Desde el inicio de su presidencia, la ministra Chevesich ha enfocado su trabajo en la oportunidad del servicio judicial de cara a la ciudadanía y la preocupación de la ética del cuidado para los funcionarios del Poder Judicial. Por lo tanto, en esta reunión de dialogó para detectar posibles mejoras en la gestión de estos tribunales relativos a disminución de causas en stock, automatización de algunos procesos, autocuidado, entre otras.
La magistrada del 2º Juzgado de Letras de Buin, Claudia Arriagada, destacó que fue "una instancia que ojalá sea fructífera, la presidenta de la Corte Suprema tomó nota de los requerimiento que tenían los distintos tribunales, además se ve un interés por parte de la DDI en lo que nos pueda colaborar, además de los otros departamentos del Poder Judicial, así que hay que tener esperanza de que pueda resultar algo bueno de estas reuniones".
En tanto, Rodrigo Téllez, titular del 1º Juzgado Civil de Puente Alto, resaltó que el uso de la inteligencia artificial puede ser un motor importante para la gestión de causas y escritos. "En mi experiencia en el uso de Inteligencia Artificial, esa catarsis es siempre necesaria y requiere un tiempo para que las personas se expresen, manifiesten sus dudas y una vez que nosotros logramos salir de ese temor que nos detiene, es cuando nosotros podremos hablar de los temas del futuro. Por eso que es muy importante que se abra esta posibilidad pero no sólo que se haya abierto, sino en la forma que se hizo”.