La presidenta de la Corte Suprema de Chile, ministra Gloria Ana Chevesich, asistirá a la inauguración del Año Judicial de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), ceremonia que se realizará el lunes 26 de enero, en el Colegio de Abogados y Abogadas de dicho país.
La actividad corresponde a un acto solemne y protocolar de especial significación institucional, que reúne a altas autoridades judiciales del continente y refleja el compromiso regional con el fortalecimiento del derecho, la justicia y la protección de los derechos humanos desde una perspectiva interamericana. Cabe destacar que, la abogada chilena Patricia Pérez asumirá el cargo de vicepresidenta de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, luego de ser electa por el tribunal durante su 184° Período Ordinario de Sesiones. En la misma instancia, se designó al juez y entonces vicepresidente Rodrigo Mudrovitsch como nuevo presidente del organismo para el mismo período, que se extenderá hasta el 31 de diciembre de 2027.
La sesión se iniciará con el ingreso formal de las magistradas y magistrados de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, seguido de la entonación de los himnos nacionales de la República de Costa Rica y de la República Federativa de Brasil. Posteriormente, se llevará a cabo la toma de posesión de la nueva directiva del tribunal, instancia que dará paso a los discursos oficiales de la ceremonia.
El acto culminará con la conferencia magistral titulada “La debilitación del Estado de Derecho democrático como factor de violación de derechos humanos”, que será impartida por el ministro Edson Fachin, presidente del Supremo Tribunal Federal de la República Federativa de Brasil.
La inauguración del Año Judicial de la Corte Interamericana de Derechos Humanos constituye una instancia de alta relevancia para el continente, en cuanto promueve la reflexión jurídica y el diálogo institucional en torno a los desafíos actuales del Estado de Derecho, la democracia y la vigencia efectiva de los derechos humanos, reafirmando el rol de los tribunales como garantes fundamentales en los sistemas democráticos de la región.