La presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich Ruiz, encabezó hoy la ceremonia pública en la que juraron 88 nuevos abogados y abogadas ante el Pleno del máximo tribunal del país. En su discurso principal, la magistrada reflexionó sobre la misión social de la profesión en tiempos de desafíos democráticos, instando a los nuevos licenciados a actuar con conciencia ética y vocación de servicio.
La autoridad vinculó la labor jurídica con hitos históricos de participación, destacando que el Derecho moderno debe reconocer a la democracia como su motor organizativo esencial. “La democracia no se reduce al acto electoral. Es un sistema de vida fundado en el respeto a la dignidad humana, en la deliberación razonada y en la participación activa de la ciudadanía. Y en ese modelo de convivencia, el Derecho cumple un rol esencial”.
En ese sentido, resaltó que la conciencia democrática de los abogados y abogadas "implica algo más que conocer el ordenamiento jurídico. Implica entender el Derecho como un puente entre la persona y el poder, como una vía para canalizar la voluntad popular y para proteger a quienes están en desventaja”.
Por último, la presidenta enfatizó que "el país necesita profesionales que no solo conozcan las normas, sino que también comprendan su espíritu: construir una sociedad más libre, más justa y más participativa”.