El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Viña del Mar inició esta semana la marcha blanca de un nuevo procedimiento de distribución de causas, que concentrará los juicios orales para delitos de menor complejidad. Este período tendrá una duración de tres meses.
Esta modalidad comenzó a funcionar el pasado martes 30 de mayo con la realización de los primeros juicios orales bajo esta modalidad. “La evaluación es positiva, ya que se logró un ágil y un expedito despacho de esos juicios, de manera eficiente y sin perder de vista la prolijidad en el examen de las pruebas que se rindieron en cada uno de esos juicios”, calificó el magistrado Manuel Muñoz Chamorro, juez del Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Viña del Mar encargado de la implementación de este sistema.
El juez explicó que luego de estos tres meses habrá una evaluación general de los resultados, con la finalidad de determinar si se cumplieron con los objetivos que se trazaron al momento de diseñar este nuevo procedimiento de distribución de causas. “Estos dicen relación con hacer un trabajo más eficiente, a través de una mejor utilización de los recursos con los que se disponen y así poder despachar, en definitiva, las causas pendientes de juicio oral producto de la pandemia”, agrega.
La mayoría de estos juicios orales terminaron con un veredicto en el tiempo estimado para su duración, mientras que en algunos se dictó orden de detención con ingreso a prisión preventiva a los acusados que no se presentaron en el tribunal para la audiencia correspondiente.
Por último, este tipo de juicios orales serán integrados por magistrados que se sumaron a participar durante este período de prueba. “Esas audiencias van a ser asumidas por jueces que voluntariamente se adscribieron al sistema, que son 11 en este tribunal, y de manera rotativa van a ir asumiendo dichas audiencias concentradas”, concluye Muñoz Chamorro.