Primer TOP de Santiago condena a 10 años y un día de presidio a autor de amenazas e incendio en contexto de VIF

14-mayo-2024
En fallo unánime, el tribunal condenó a David Alejandro Ramírez Pérez a la pena única de 10 años y un día de presidio, en calidad de autor de los delitos de amenazas no condicionales e incendio en lugar habitado, en contexto de violencia intrafamiliar (VIF). Ilícitos cometidos en octubre de 2022, en la comuna de Lo Prado.

El Primer Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago condenó a David Alejandro Ramírez Pérez a la pena única de 10 años y un día de presidio, más las accesorias legales de inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos y derechos políticos y la inhabilitación absoluta para profesiones titulares mientras dure la condena, en calidad de autor de los delitos consumados de amenazas no condicionales e incendio en lugar habitado, en contexto de violencia intrafamiliar (VIF). Ilícitos cometidos en octubre de 2022, en la comuna de Lo Prado.

En fallo unánime (causa rol 21-2024), el tribunal –integrado por las magistradas Érika Villegas Pavlich (presidente), Rocío Morales Hernández y Marcela Urrutia Cornejo (redactora)– decretó la absolución de Ramírez Pérez de los cargos que le atribuían responsabilidad en dos delitos de amenazas y un delito de daños, supuestamente perpetrados el 22 de julio de 2022; más dos delitos de amenazas y un delito de desacato, supuestamente cometidos el 1 de septiembre de 2022,  y un daño falta, cometido el 5 de octubre de 2022, por quedar subsumido en el delito de incendio por el cual fue condenado.

En la causa, el tribunal le impuso a Ramírez Pérez la pena accesoria de prohibición de acercarse a la víctima y su familia, domicilio, lugar de trabajo, estudio y cualquier otro lugar donde se encuentren, en un radio de 200 metros, por el término de dos años.

Una vez que el fallo quede ejecutoriado, el tribunal dispuso que se proceda a la toma de muestras biológicas del sentenciado para determinar su huella genética e incorporación en el registro nacional de ADN de condenados.

El tribunal dio por establecido, más allá de toda duda razonable, que aproximadamente a las tres de la madrugada del 5 de octubre de 2022, “(…) DAVID ALEJANDRO RAMÍREZ PÉREZ concurrió hasta fuera del domicilio ubicado en calle Incahuasi Nº 353 en la comuna de Lo Prado, donde se encontraban su sobrina Daniela Aguilar Ramos con su conviviente Leonardo Perucich Guajardo y la hija de ambos de un año y medio de edad, y luego de gritar insultos desde fuera, quebró el vidrio de una de las ventanas del inmueble, provocando daños avaluados en la suma de $35.000, para luego retirarse del lugar. Posteriormente a eso de las 13:00 horas Ramírez Pérez regresó al inmueble referido, amenazando a su sobrina, Daniela Aguilar Ramos, luego que esta se negase a entregarle dinero, manifestándole ‘te voy a matar, te voy a dejar la cagá y te voy a hacer daño’, generando en la víctima un fundado temor de verse expuesta a un mal grave y serio, por lo cual llamó a Carabineros y denunció el hecho”.

Al día siguiente, 6 de octubre de 2022, “(…) aproximadamente a las 03:00 horas, DAVID ALEJANDRO RAMÍREZ PÉREZ regresó al domicilio ubicado en calle Incahuasi Nº 353 en la comuna de Lo Prado, donde vivía su sobrina Daniela Aguilar, y utilizando un elemento portador de llama, prendió fuego a un elemento inflamable a través del forado de la ventana que quebró el día anterior, provocando la combustión e incendio del inmueble que resultó completamente destruido, debiendo las víctimas, su sobrina y familia que se encontraban en su interior, huir del lugar”.

En la determinación de la pena a imponer a Ramírez Pérez, el tribunal tuvo presente: “Que conforme al artículo 296 número 3 del Código Penal la pena asignada al delito de amenazas no condicionales es la de presidio menor en su grado mínimo, y no concurren atenuantes ni agravantes”. 

“A su vez, la pena del delito de incendio en lugar habitado es de tres grados de penas divisibles –presidio mayor en su grado medio a presidio perpetuo– y tampoco concurren circunstancias modificatorias de responsabilidad penal”, añade.

“Ahora bien, como la amenaza no condicional se concretó porque el daño que el encartado advirtió provocar contra su familiar se consumó, comoquiera que ocasionó un incendio en la vivienda de esta, horas después de proferirle la amenaza, y el artículo 296 número 3 del Código Penal expresa a continuación de señalar la pena aplicable: ‘a no ser que merezca mayor pena el hecho consumado, caso en el cual se impondrá esta’, como el delito de incendio conlleva una alta penalidad que comprende el mayor disvalor que se pretende sancionar, se impondrá una pena única para ambos ilícitos, cuya cuantía será aquella que más se condice con la gravedad del incendio, atento a que no hubo lesionados, sino únicamente pérdidas materiales”, concluye.

Decisión acordada con la prevención de la jueza Urrutia Cornejo, quien estuvo por condenar a Ramírez Pérez a la pena única de 15 años de presidio, “(…) teniendo en especial consideración el grado de parentesco entre acusado y víctima, el número de personas que había dentro del inmueble, entre los cuales se encontraba una niña de año y medio de vida, la magnitud del incendio al que debieron concurrir siete compañías de bomberos y el detrimento patrimonial que significó para los moradores de la vivienda la destrucción total del esta”.

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